24.11.10

Noches de neblina

El resplandor de las estrellas no llega,
los pensamientos de lo que pudo ser
se pierden entre estas nubes bajas;
nubes que encierran ideas, sueños y lágrimas.

Lágrimas que no fueron derramadas,
lágrimas que se condensan en el parabrisas
del vehículo en el que estoy;
lágrimas que me supieron a sal.

Hoy, veo que sólo eres un fantasma
lleno de sonrisas ocultas,
un fantasma que tal vez nunca vivió.

El humo de mi cigarro se confunde
con esta neblina que humedece mi pensamientos,
ya no sé si esto es real, o sólo soy un sueño;
¿acaso existo?

¿Me encuentro en un recuerdo extraviado?
¿Me encuentras?
¿Me extravié siquiera?
¿Me recuerdas?

Si tan solo pudiera...

Gritar, creo que preciso de ello;
desgarrar mi garganta
hasta que mi voz sea escuchada,
hasta que tu rostro se ahogue...

Sabes, en noches como hoy tengo miedo,
siento pánico por no encontrar,
por no leerte,
si es que has sido escrito.

Leer, en tus gestos
todo aquello que escondes,
todo lo que ni sabes que callas...

En noches como hoy
deseo cerrar los ojos,
buscar una luz deslumbrante,
más que aquella mirada furtiva.

¿Recuerdas nuestro futuro?
¿sueñas con nuestro pasado?
no lo creo,
¿sabes quién soy?

No te preocupes,
a veces me desconozco,
dudo si soy yo
o la idea que hiciste sobre mí.

El resplandor de las estrellas sigue sin llegar,
supongo que será mejor recostarme
y despertar en el sueño de alguien más,
despertar en un sueño que me pertenezca...

1.8.10

Divagaciones mentales...

Sentada frente a mi monitor,
alcanzo a ver un reflejo,
el reflejo de una sonrisa falsa
que intenta convencerme.

Podré escuchar música
buscando no ser una Penélope;
teniendo sueños lejanos
de lo que quisiera alcanzar...

El mundo sigue girando,
algunos se mueven y otros sienten;
simplemente yo estoy sentada
como si esperara algo...

El reloj sigue corriendo,
no ha cumplido el trato que hicimos
aquella noche desvelada
donde prometí.

¿Qué prometí?
¿Qué soñé?
¿Qué esperé?
¿Lloré o reí?

Ya no recuerdo el trato que hicimos
el reloj, la vida y yo.
No recuerdo quién era
y dudo quién soy hoy.

Sigo bebiendo sorbos de esperanza,
sigo pensando en tiempos,
sigo aquí.

En la neblina de recuerdos
encuentro rostros irreconocibles,
sonrío, pero no sé por qué
o por quién.

Tiempo: no tengo prisa,
tú sigues igual,
yo te percibo diferente;
¿ya maduré?

Si corro no es para huir,
en presente que no huyo;
no voy hacia el futuro,
sólo me quiero a mí en plenitud.

¿Dónde está mi plenitud?
¿qué carajos es eso?
Plenitud ¡bah!
No me hagas reír.

¿Y si mudo mi piel?
Hacerme más suave,
quitar estas escamas que me cubren
como la víbora en la que me has convertido.

¿Y si mejor no dudo tanto?
mira, lo sigo haciendo,
sólo preguntas.
Dame mis respuestas.

Deja de esconder
mi verdaderas sonrisas,
déjame ser libre
por primera vez...

Aunque no sepa lidiar con esto,
deseo librarme de ataduras;
deseo, sólo deseo;
pero al final sigo frente a mi Monitor...

19.6.10

Casi un año

Tú sabes que con las fechas
no soy muy buena, 
sólo con algunas.

Pero sé que casi se cumple un año
de estar separados
de nuestras promesas
y nuestros sueños elaborados.

Casi un año
de repetir esa frase
que taladra mi mente:
"si estuvieras aún aquí".

Casi un año
y yo sigo aquí
apartando un espacio
entre mis brazos.

Aún extraño esa forma de ser
entre nosotros,
planeando futuros
que no se hicieron presente.

No pretendo liberarme de ti,
no me pesa tenerte
lejos de aquí,
lejos de mis labios.

No me pesa sonreír
porque gracias a ti fue
aunque ya no pueda ser.

Casi un año
y aún estás aquí
diferente al ayer,
pero sigues en mi hoy.

Esta fría noche de verano
sólo me dio por medir el tiempo
que he pasado sin ti.

Sólo pienso que por ti
aún puedo sonreír,
que gracias a ti
aún sé lo que es vivir.

Y cada mañana que despierto
tengo presente que la vida
puede ser mejor
como lo fue hace casi un año.

6.6.10

Reflexiones de un pasado aún presente...

En el humo de mi cigarro
se dibuja aún tu figura,
la figura que mis dedos
aún recuerdan y claman.

En el humo de mi cigarro
puedo ver una historia
que anteriormente
fue tuya, y fue mía.

Esa historia ya no me pertenece
ya no nos pertenece,
ya es pasado que medio olvido
pasado medio recordado.

Y sólo a medias quiero saberlo
sólo a medias puedo tenerlo ahora,
tener toda esa alegría
que sólo a medias se me presenta.

Mi cerebro ya no juega conmigo,
ya lo pude amaestrar
y hacer pensar en algo más
cuando quiero que sea un quien.

Un quien que hoy es una sombra
un quien que me dio mucho
o tal vez poco y yo engrandezco,
pero al final fue algo.

La verdad no lo sé,
no sé qué busco en tus memorias,
no entiendo por qué encontrarte
cuando juro que todo se ha perdido.

Cuando sé que podrías pedirme un futuro
y que yo me negaría,
porque hoy habrían condiciones
que de antemano no aceptarás.

Hoy ya no creo en el futuro,
ya no creo ni en mi presente;
solamente despierto
y me digo mucho para sonreír.

Y qué ironía es esto
de que conmigo requiero de mucho
y tú con tan poco dibujabas ilusiones
ironías, sólo ironías.

En este momento me toca seguir,
bueno, ya desde hace meses
y creo que lo que viene
debo de verlo pasajero.

Ya no nos podemos vender promesas,
no podemos empezar desde cero
teniendo mucho recorrido hecho,
teniendo heridas aún abiertas.

Heridas que aún no sabemos
si algún día sanarán a nuestro lado,
heridas que al saberte
les cae sal y limón.

Heridas con las que he de vivir
heridas que al mundo escondo
como si fueran pecado
y que con estas líneas reconozco su existencia.

Partiré desde aquí;
no borraré nada de ti,
simplemente quedará en un cajón
que me toca cargar con tu fantasma....

28.5.10

No entiendo...

No entiendo mis desvelos
y esas sonrisas falsas
fingiendo que está todo bien.

No entiendo esas voces
dentro de mi cabeza
gritando que por ahí está.

No entiendo por qué hago caso
a falsas miradas,
miradas que en realidad son vacías.

Y en una maraña de pensamientos
hoy me desvelo
como si algo me preocupara.

Aunque sienta que no pasa nada
y siga fingiendo,
perdón, sonriendo.

No entiendo cómo quiero
arreglar la vida de los demás
si a la mía le falta una pieza.

Esa pieza de rompecabezas
que algunas pensé encontrar
pero sólo encajó forzadamente.

No entiendo cómo despierto
cada día, pensando...te
sin saber quién eres.

Es absurdo en realidad;
cómo siempre me falta algo,
mejor dicho alguien.

Es aburdo que no esté durmiendo,
que tecleé letras sinsentido,
y sólo piense en un nombre.

Un nombre ya borroso,
un nombre que logró
hacerme sentir plena.

Sólo un nombre,
un nombre ya perdido,
pero esta madrugada recordado...

Viejos yo...